domingo, 21 de octubre de 2012

Maqueta de trabajo

       Esta es la maqueta hecha para seguir con el proyecto y representar esquemáticamente la intención de proyecto.
       Algunas de las ideas para la representación están influídas por la selección de maquetas que hice anteriormente.

      Los materiales son alambre para la estructura del Palacio de Cristal, papel impreso para el suelo técnico de madera y láminas de corcho pintado de negro que representa la base del edificio y el suelo de tierra añadida en el interior.


Vista en planta.

Imagen general.

Restos metálicos que surgen del suelo.



La zona del "campo de fósiles".

Vista desde el despacho del investigador.

Vista lateral.

Imagen central.

sábado, 20 de octubre de 2012

Mi fósil

       Muestra de cómo podrían hacerse las reproducciones para la exposición. El proceso es bastante sencillo si tienes una buena mezcla de cemento y un poco de plastilina para hacer el molde.


Plastilina para el molde y piezas.
 
Molde con bordes para el recibir el cemento.
Cemento vertido.

Pieza final.

Los fósiles

       Si la evolución de los pioneros del hierro se van a ver por sus restos y los restos van a salir de nuestra excavación, necesariamente tendré que explicar cómo y cuales van a ser esos restos. Y, más adelante, será aún más importante cómo exponerlos.

       Empezando por el principio, tipos:

       - Falsos fósiles. Seleccionar piezas que se conozcan de las primeras construcciones de hierro y crear un falso fósil para mostrar como extraído de la excavación.
          Propongo dos formas de crear esos fósiles; la primera sería la más profesional y cara, la patentada por el Instituto Geológico y Minero de España para verdaderas réplicas fósiles (prácticamente indistinguibles de las originales) para facilitar la distribución y estudio de muestras, incluso reproduciendo varios materiales por pieza.
            Pero como ni siquiera tenemos verdaderos fósiles de los que hacer réplicas lo que parece más en la línea de trabajo es una reproducción de los modelos al estilo de Christopher Locke, haciendo notar que la época de los pioneros del hierro es algo pasado pero que permanece en cierta forma.
Clasportationacromantis (de C. Locke)
            Y para comprobar la viabilidad y porque siempre es mejor conocer las cosas de primera mano ahí va mi propio fósil de herramientas de mecánico.


           Hay una tercera vía por similitud con los especímenes que dejan sus siluetas en la piedra, y en los que se podrían representar planos, bocetos o detalles.
Hoja fósil (Paleobotánica del MNCN) y mapa "fósil".


       - Reproducciones en madera. El estudio permite la reproducción de viejas construcciones que hacen más claro verlos en su totalidad y no sólo en sus detalles representativos.
       - Piezas reales. Pequeñas piezas como roblones, placas, trozos de cable,... expuestos en muebles como insectos en el museo.
       - Piezas "en excavación". Reproducciones de partes de las construcciones que surgen del suelo del Palacio de Cristal y del entorno en el Parque del Retiro.



viernes, 19 de octubre de 2012

El despacho del Investigador

      Toda la instalación en el Palacio de Cristal debe mostrar el ambiente de trabajo de esta época pero el despacho, que es el núcleo de todo esto, debe ser una muestra en sí mismo. Por eso aprovechamos la visita al Museo de Ciencias Naturales para inspirarnos y surtirnos de material.

       Quiero rescatar dos cosas:

        - Por una parte muebles e instrumentos para ambientación del lugar de trabajo del investigador. Pueden tomarse prestados de las exposiciones 100 años de historia del museo y la de arqueología industrial.
Escritorio y fotografía de gran formato de la exposición Hace 100 años el Museo estrenó sede (1910-2010)


           Algunos muebles tienen el inconveniente para la exposición de estar pensados para una habitación cerrada mientras que el Palacio de Cristal es abierto visualmente, es algo que habrá que pensar.
Librería del S. XVII. Material del MNCN.

            Además hay idea de completar la ambientación con algunos otros objetos que explicarán la intención de la exposición, por lo que serán hechos a propósito para ella.

        -Por otro lado en el museo hay muchos tipos de expositores de madera y cristal que pueden ser útiles para exponer las reproducciones de construcciones que pretendo exponer en el ejercicio.
Cajonera del MNCN con muestra de piezas metálicas
Expositor de madera con maquetas

jueves, 18 de octubre de 2012

Museo Nacional de Ciencias Naturales

        Como se nos ha propuesto el Museo de Ciencias como inspiración para el tema de exposición, la visita era casi obligada. Desde la última vez que estuve por allí ya han pasado varios años y, en realidad, el museo no ha cambiado mucho, pero yo sí. El espacio de exposición parece más pequeño y todo mucho más junto, pero soy yo el que ahora soy más grande y hago recorridos más largos, es una sensación un tanto extraña pero divertida.
      Hay algunos animales que siguen siendo imponentes; el elefante en un lateral cerca de la entrada, el esqueleto de ballena si al levantar la cabeza y verlo imaginas que estás buceando un poco más abajo que él, las tortugas marinas (tan negras ellas sobre el blanco de la pared) perdidas allá en las escaleras. Pero, por ejemplo, el hipotético hombre lagarto que se supone que seríamos si los dinosaurios no se hubieran extinguido ya no me mira a los ojos sino que le saco una cabeza. Así no impresiona tanto, claro.
       Y no sólo sobre el hombre lagarto ha cambiado mi interés, después de otras exposiciones y conociendo la naturaleza por otras partes, que simplemente te presenten a los especímenes disecados con alguna explicación no basta para llamar la atención. Las exposiciones temporales temáticas parecen verse como con más sentido, dejan ver que de todo lo que hay se puede sacar un contenido coherente e intencionado, no sólo una cantidad de sujetos amontonados. Parece que eso lo saben en el museo y por eso hay tres o cuatro funcionando a la vez. Normalmente funcionan de principio a fin con una entrada y una salida, como la del Mediterráneo; pero es algo cansado si no estás realmente interesado, por eso yo empecé por el gran final, el calamar gigante (que da un poco sensación de conserva echada a perder, pero aún así impacta su tamaño tan de cerca) y luego vuelta atrás por la fauna ibérica.
        La sala principal en cambio se recorre a salto de mata, primero aquí luego allá, aprendiendo en todas partes pero sin echar en falta nada si no ves la exposición entera. Además están ahí incluídos el elefante y la ballena dando casi la impresión de que están porque tienen que estar, porque es muy costoso moverlos a cualquier otro sitio.
       Irónicamente, las partes del museo que más me han llamado la atención han sido precisamente las que evocaban los comienzos, el típico aire de museo de ciencias que muchos tenemos en la cabeza. Precisamente la imagen que el museo quiere cambiar con sus nuevas exposiciones haciendo algo más cercano al carácter actual (y no al del siglo XVIII). Para ello también se han creado visitas virtuales a la parte de "Minerales, fósiles y evolucion humana" y para la del propio Real Gabinete. Seguramente será por lo que yo ya traía en mente pero para mí fue más evocadora la representación del almacén y la sala del Gabinete o la conmemoración de la historia del edificio. Parece que se han quedado un poco a medio camino con lo del nuevo diseño y, ante mi falta de ideas para mejorarlo, me resulta mucho más cómodo meterme dentro del ambiente estudioso del Gabinete, casi de papel y pluma, en mi idea romántica sobre el asunto. La madera frente al hierro y la tecnología.



Exposiciones en Madrid

          Análisis breve de las exposiciones de Nacho Criado en el Palacio de Cristal del Retiro y sobre Zaha Hadid en la sala de exposiciones Ivory Press.


viernes, 12 de octubre de 2012

Discurso

          El ambiente de la exposición debe transmitir el del lugar de trabajo de un científico el siglo XVIII o XIX. Al haber elegido el tema de la evolución como forma de hilar naturaleza y arquitectura la referencia o icono con la que trabajo es la de Charles Darwin, pero el trabajo que muestro es el de alguien anónimo o genérico que dirige una excavación y una investigación sobre la arquitectura del hierro en el propio Palacio de Cristal y sus alrededores.
El laboratorio tendrá un ambiente distinto de día, a la luz natural, y de noche, con la luz de las velas o el quinqué. Recrear este espacio como su refugio, su espacio característico. Podremos ver sus notas, sus utensilios, su material de trabajo y de estudio.

   Papeles y documentos llenan mi mesa, el sol ilumina la estancia hasta que entra la noche y el candil se enciende para arrancar unas horas más de trabajo al día.
   El tema que me mueve hace tiempo, mi centro de investigación, casi mi casa, es el hierro y su pareja el vidrio. Un matrimonio que tuvo su época dorada tiempo atrás y de la que ahora sólo existen algunos fósiles, modelos de viejas construcciones sacadas del duro estudio y algún que otro de los que llaman fósiles vivientes, como aquel en el que tengo la suerte de trabajar. Un edificio bautizado como el Palacio de Cristal.
   Asienta sus cimientos en el mismo suelo que piso cada día, pero igual una reproducción suya podría ser cualquiera de las maquetas que contienen nuestras vitrinas, o alguno de los ejemplares desenterrados en ricos yacimientos como los de Reino Unido, Alemania o Estados Unidos.

Quiero en este proyecto jugar con una analogía formal para significar el cambio de enfoque ciencia-religión. El predominio de la experiencia y la razón como camino a la verdad frente a la fe como fuente deconocimiento.



            La presentación de la exposición será representando una excavación.
Todo lo relacionado con la arquitectura, contenido de la exposición, surgirá del suelo, de la tierra, mientras que el resto del recorrido se hará sobre madera. Esto sirve además para marcar la distancia entre el objeto expuesto y el visitante.

En todo momento, ejemplos destacados de la primera arquitectura del hierro serán tratados como objetos de estudio que aparecerán en diferentes formas (excavados, planos antiguos, falsos fósiles, maquetas) y de los que se podrá hacer una descripción para que el visitante pueda entender su importancia.
Se pueden distinguir cuatro áreas. El exterior, y es que ya desde los alrededores del palacio se podrán ver algunas zonas de trabajo excavadas en las que van apareciendo ya algunos especímenes como restos de otra época. En la nave central del Palacio de Cristal estarán los últimos “pozos de excavación” y, en el ábside, el laboratorio. En un lateral la muestra de fósiles y en el otro la mesa de clasificación y archivo.